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jueves, 3 de octubre de 2013

DIABETES MELLITUS. DIETA

La dieta es el pilar fundamental en el tratamiento del paciente diabético y tiene como objetivos el lograr y/o mantener un peso adecuado, conseguir unos niveles de glucosa dentro de  limites cercanos a la normalidad y mejorar además la tensión arterial y los lípidos en sangre.
Los alimentos contienen diferentes tipos de nutrientes: hidratos de carbono, proteínas y grasas, además de vitaminas y minerales. Según el tipo de alimento predominará un nutriente sobre los demás, por ejemplo el pan tiene alto contenido en hidratos de carbono, mientras que el huevo tiene un alto contenido protéico.

De todos los nutrientes que contienen los alimentos, la cantidad de hidratos de carbono (azúcares) es la que va a tener mayor efecto en el nivel de azúcar en sangre, por eso los pacientes diabéticos deben prestar especial atención al grupo de alimentos ricos en azúcares. (arroz, pasta, patata, cereales, azúcar, refrescos, dulces, harinas).
Las recomendaciones dietéticas para el paciente diabético, no son muy diferentes a las establecidas para la población general, salvo en la forma de repartir los hidratos de carbono a lo largo del día y en el número de comidas. En el caso de la diabetes el modelo de dieta utilizado es la dieta por raciones que se basa en el intercambio de alimentos según los hidratos de carbono que contengan.Una ración es la cantidad de alimento que nos aporta 10 gr de hidratos de carbono.

¿Cuantas raciones de hidratos de carbono se pueden tomar al día?
El número de raciones va a variar de una persona a otra, porque cada individuo va a necesitar una calorías determinadas según su peso y actividad física. 
Por ejemplo en una dieta de 2000 calorías aproximadamente el 55% deben ser hidratos de carbono, lo que corresponde a unas 1200 calorías, que  a su vez se corresponden con unas 30 raciones de hidratos de carbono.
¿Cómo se reparten estas raciones en las distintas comidas?
Las raciones de hidratos de carbono se deben distribuir en 4 o 5 comidas diarias, de la siguiente forma
5-10% en el DESAYUNO
10% a MEDIA MAÑANA
25-30% en la COMIDA
10% en la MERIENDA
25-30% en la CENA
5-10% a la MEDIA NOCHE
Siguiendo el ejemplo de la dieta de 2000 cal esto equivaldría a 3 raciones en el desayuno,  3 a media mañana y   3 en la merienda, 10 raciones en la comida y 10 en la cena.

¿Como puedo saber que cantidad de alimento es una ración?
Para saber cuantos gramos de cada alimento corresponden a una ración de hidratos de carbono existen tablas, una de ellas se puede consultar en este enlace. En cualquier caso como es algo complicado y necesita un aprendizaje, deben ser los profesionales médicos y de enfermería los que instruyan al paciente.


¿ Los alimentos ricos en otros nutrientes se pueden comer libremente?
Si, pero con precaución, hay que limitar el consumo de grasa saturada (bolleria, nata, grasa animal) y moderar las proteínas de la dieta, en especial las de origen animal.

Otras recomendaciones para el paciente diabético son:
- No saltarse ninguna comida.
- No tomar alcohol de forma habitual. Si se hace que sea en pequeña cantidad y evitando bebidas dulces.
- Cocinar al vapor, plancha o hervido.
- Se pueden usar edulcorantes artificiales siempre que se respeten los niveles de consumo establecidos por las autoridades sanitarias.
-  Leer las etiquetas de información nutricional de los alimentos, una gran cantidad de ellos llevan azúcar sin un motivo dietético, como por ejemplo, la mayonesa o el pan tostado.


Tener diabetes no supone renunciar a ninguna comida sólo seleccionar y limitar aquellas que pueden tener un efecto negativo en la glucemia.

Eva María Fagundo Becerra
Médico de Familia

martes, 28 de mayo de 2013

"Come bien para envejecer mejor" Prevención de la malnutrición en ancianos.

El 28 de mayo se celebra el Día Nacional de la Nutrición por iniciativa de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD) junto al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).

El lema de este año  “Come bien para envejecer mejor”, destaca la importancia que tiene una correcta alimentación en todas las etapas de nuestra vida.
El estado nutricional es un importante indicador de salud en la población anciana, aunque no siempre le damos la importancia que tiene, tendemos a preocuparnos (a veces en exceso) de otras cuestiones como el colesterol, la tensión , el azucar, la artrosis, y nos olvidamos de analizar qué están comiendo nuestros mayores y de cuánto bien haríamos si corrigieramos los déficits dietéticos presentes en este grupo de población.

¿Cuáles son las causas de los problemas de malnutrición en los ancianos?
 
  • Problemas de salud: las enfermedades crónicas pueden causar pérdida de apetito, o dificultar la ingesta de alimentos, también los problemas dentales pueden ocasionar problemas para masticar o tragar.
  • Medicinas: muchos medicamentos disminuyen el apetito o alteran el sabor de los alimentos.
  • Problemas económicos: desgraciadamente hay personas mayores con ecasos ingresos, lo que dificulta la comprar de algunos alimentos.
  • Discapacidad: la edad produce una disminucíon de las habilidades, y muchos ancianos encuentran muy dificultoso la preparación de comidas.
  • Soledad y aislamiento: cada vez son más las personas mayores que viven solas o pasan mucho tiempo sin compañia en el domicilio, lo que ha supuesto un aumento de loa problemas depresivos en esta edad.
¿Qué puedo hacer si creo que un familiar está en riesgo de malnutrición?
 
Antes de nada, si sospechamos que pueda haber un proceso patológico, consultar con el personal sanitario.
 
Pero podemos intenatar mejorar la alimentación de nuestros mayores. Probad lo siguiente:

  • Animarle a tomar alimentos saludables: intentar limitar ( aunque no eliminar) comidas con muchas grasas o azúcar y aumentar el consumo de otras más sanas como frutas y verduras, intentando hacer que sean agradables al paladar por ejemplo macedonias o zumos.
  • Hacer las comidas más sabrosas: utilizando distintas hierbas y especias, ¡cuidado con el contenido de sal!
  • Fraccionar las comidas: y aprovechar los momentos en los que tiene más apetito, ofreciendo menos cantidad de comida, se evitará la saciedad que suelen presnetar la spersonas mayores cuando se les ofrece una comida abundante y se eliminará la presion que esto les supone.
  • Planificar ejercicio y actividades sociales: adaptadas a sus posibilidades, incluso, por qué no, llevadle a comer fuera.
  • Pedir ayuda: probablemente surgirán muchas dudas y preguntas, solicita ayuda al personal sanitario que es quién mejor podrá asesorar en estos temas. 
 
                                                               
 Eva María Fagundo Becerra
Médico de Familia

jueves, 23 de mayo de 2013

COMER CON MENOS SAL

Cuando comemos ingerimos sal por dos vías: el sodio que tienen los propios alimentos y la sal que añadimos mientras los cocinamos o en la mesa. Comer con menos sal es un objetivo saludable, sobre todo en personas con hipertensión arterial o insuficiencia cardiaca.

¿Cuáles son los alimentos que tienen una elevada cantidad de sal? ¿Cómo puedo sustituirlos? 

Tendremos que evitar las carnes saladas y los pescados ahumados sustituyéndolos por carne fresca de aves y pescados frescos.

Eliminar los embutidos e incrementar el consumo de legumbres, verduras y hortalizas.
Los quesos, mejor tipo Burgos.

Evitar las conservas en general, conservas en vinagre, aceitunas y cambiarlos por frutos secos sin sal (nueces, castañas).

La pastelería y bollería industrial, así como las patatas chips sustiturla por pastelería casera y fruta.

Mejor beber agua natural que agua con gas y bebidas gaseosas.

¿Qué puedo hacer para cocinar con menos sal y que la comida sea sabrosa?

Potenciar el sabor natural de los alimentos:
  • Asados de Carnes: añadir limón.
  • Ternera: condimentar con clavo, pimienta o laurel.
  • Estofados: utilizar laurel, albahaca, orégano o tomillo.
  • Verduras: nuez moscada y romero.

Y no olvidemos comer fruta y verdura, beber al menos cinco vasos de agua al día y hacer ejercicio diario.


Alfonso Arias Menchén
Enfermero

lunes, 13 de mayo de 2013

DIABETES GESTACIONAL, ¿QUÉ HAGO?



Desgraciadamente no existen en nuestro país muchos recursos sanitarios referidos a determinadas enfermedades y dirigidos específicamente a los pacientes. Por eso nos tenemos que marchar en demasiadas ocasiones a otros países para encontrar recursos válidos dirigidos  a las personas interesadas y realizados con el auspicio de la administración sanitaria. Aprovechando la reciente publicación por parte de la Agencia Estadounidense de Investigación en Salud y Calidad de la “Guía de la mujer embarazada con diabetes gestacional” (que además está en español), hemos elaborado esta entrada que creemos puede aclarar muchas dudas. Recuerda que siempre estarán los profesionales sanitarios de tu Centro de Salud para responder a tus preguntas.




Existen muchos tipos de diabetes y algunas de ellas están relacionadas con el embarazo. Por ejemplo se puede tener diabetes tipo 1 o tipo 2, de las que se tratan habitualmente con insulina o pastillas respectivamente, y quedarse embarazada. Pero también puede pasar que siendo una mujer perfectamente sana, durante el embarazo desarrolle una diabetes. Es lo que llamamos DIABETES GESTACIONAL. 7 de cada 100 mujeres embarazadas padecen de diabetes gestacional.


¿Por qué sucede?


Durante un embarazo sano, hay cambios en los niveles sanguíneos de determinadas hormonas como la insulina. Esto unido al aumento de peso propio de la mujer embarazada hacen que, a veces, al cuerpo le resulte difícil producir la cantidad suficiente de insulina para mantener los niveles de azúcar adecuados en la sangre, elevándose el azúcar por encima de lo normal.



¿Quién puede padecer diabetes gestacional?


La puede sufrir cualquier mujer, pero es más frecuente en:

  • Mujeres con sobrepeso.
  • Mujeres con familiares que han tenido diabetes gestacional.
  • Mujeres con familiares que tienen diabetes tipo 2.



¿Cómo saber si tiene diabetes gestacional?


Nuestro sistema de salud permite un control muy directo de todas las mujeres que queden embarazadas gracias a protocolos de seguimiento a la que acceden de forma directa todas las mujeres que contacten con su Centro de Salud. Para ello es fundamental que se haga lo antes posible, fundamentalmente antes de la semana 10 de gestación.

Según la mujer presente o no determinados factores de riesgo, su médico de familia le solicitará la analítica específica y habitual que se realiza en el primer trimestre del embarazo o le hará además una prueba especial llamada test de O´Sullivan (la mujer embarazada debe ingerir previamente al análisis una solución de 50 gramos de glucosa). Si este test fuera positivo le podrán realizar una prueba más específica llamada “sobrecarga oral de glucosa” con el que se pretende llegar al diagnóstico definitivo de Diabetes Gestacional.

Aun así, si las pruebas fueran negativas o dudosas, se seguirá vigilando la aparición de esta enfermedad a lo largo del embarazo.



¿Qué consecuencias puede tener la Diabetes Gestacional?


Para la futura madre la diabetes gestacional puede aumentar algunos riesgos.

  • Puede aumentar su riesgo de tener presión arterial alta durante el embarazo.
  • Puede aumentar su riesgo de tener un bebé grande. Esto quiere decir que puede ser necesario hacerle una cesárea o adelantar el parto. Sin embargo los conocimientos científicos actuales no han conseguido aclarar todavía si es mejor para la madre y el bebé adelantar el parto, realizar una cesárea o, simplemente, esperar a que ocurra espontáneamente.

Para el hijo, el problema más frecuente en la diabetes gestacional es que crezca demasiaso (4 Kg o más). Un bebé demasiado grande puede causar complicaciones en el parto. Al nacer, el bebé también puede tener problemas para respirar o tener el azúcar en la sangre demasiado baja.

 

¿Cómo tratarla?


La meta del tratamiento de la diabetes gestacional es mantener la glucosa en los niveles deseados ¿Cómo?

  • Siguiendo un plan para comer de forma sana.
  • Realizando actividad física de forma adecuada.
  • No comiendo muchos dulces.
  • Repartiendo las comidas en 5-6 raciones al día.
  • Cuidado con la cantidad de alimentos ricos en hidratos de carbono y cuándo los toma.
  • Incluya fibra en sus comidas comiendo frutas, verduras, cereales y pan integral.
  • Su médico, enfermero o matrona le podrá ayudar en esto.

Por último es posible que se necesiten medicinas, ya sea insulina o incluso algunos medicamentos orales.



¿Y después del parto, seguiré siendo diabética?


La diabetes gestacional probablemente desaparezca después del parto. Sin embargo, es más probable que tenga diabetes tipo 2 en el futuro y puede que vuelva a tener diabetes gestacional si se vuelve a quedar embarazada.

Para saber si aún tiene diabetes tras el parto, probablemente le harán una prueba de glucosa en la sangre de 6 a 12 semanas después de que nazca el bebé. Estas pruebas deberán seguir haciéndose en el futuro cada 1 o 2 años.



¿Y puedo evitar o retrasar la aparición de diabetes tipo 2 en el futuro?


Claro. Logre y mantenga un peso adecuado. Si tiene sobrepeso, bajar entre un 5 y un 7% su peso marca una gran diferencia. Realice actividad física durante 30 minutos la mayoría de los días. Camine, nade, haga ejercicio o vaya a bailar. Y por último, coma de forma sana. Coma más legumbres, frutas y verduras y disminuya las grasas y las calorías diarias.


Enrique González Hidalgo.
Médico de Familia

lunes, 6 de mayo de 2013

Asesoramiento dietético para pacientes con riesgo de malnutrición

La prevención y el tratamiento de la desnutrición permiten mejorar la calidad de vida de los pacientes con un estado nutricional deficitario. El asesoramiento dietético debe ser individual, y en un gran número de casos los aportes podrán y deberán efectuarse mediante alimentos naturales sin necesidad de ningún aporte extra.

¿Qué pacientes presentan un mayor riesgo de desnutrición?

Aquellos que no realizan una ingesta suficiente para cubrir sus necesidades, bien por falta de aporte, como en el caso de enfermos con depresión demencia o discapacidad, o por un aumento de las necesidades nutricionales, es el caso de traumatismos, quemaduras o cáncer.
A continuación os dejamos algunos consejos para mejorar la alimentación de los pacientes sin necesidad de recurrir a ningún suplemento nutricional.
     
  • Licuar parte de los alimentos y ofrecerlos como primer plato o entre comidas, por ejemplo: cremas de legumbres o batidos de leche y fruta.
  • Fraccionar las tomas en forma de ingestas pequeñas y frecuentes.
  • Enriquecer las comidas con alimentos con mucha energía y nutrientes: añadir a la leche unas cucharadas de leche en polvo, cereales instantáneos (papillas), cacao en polvo, sémola de trigo o arroz, huevo cocido o un poco de paté.
  • El total de la dieta debe ser equilibrado, por lo que no se puede incrementar la energía solo con grasa o azúcares. Es necesario aumentar también la ingesta proteica.
  • Los desayunos y meriendas deben incluir cereales o frutos secos en polvo (almendra molida).
  • Las comidas y/o cenas deben incluir proteínas de origen animal por este orden: huevo, carne pescado.
  • Las legumbres también son una excelente fuente de proteínas, sobre todo si se cocinan añadiendo arroz. 
No hay que olvidar nunca tener en cuenta la preferencias y costumbres de los pacientes y adaptar la la alimentación a sus circunstancias y necesidades en cada momento.

Eva María Fagundo Becerra
Médico de Familia

sábado, 4 de mayo de 2013